La poderosa dieta de Uri Geller

Es para todos/as conocido el poder doblador de Uri Geller, así que voy a hacer el post más corto del mundo.

La historia empieza con Mr. Uri (o Uri Geller) naciendo de su madre, después de 9 meses de gestación previo polvete parejil. (que no perejil, la isla)

El médico de la família se dió cuenta que su temperatura corporal (la de Uri claro) era de 7 grados más de lo normal. Eso provocó que los cristales de la sala donde guardan a los churumbeles recién nacidos quedaran empañados. Una enfermera bajó la calefacción (esto es anecdótico).

Los primeros años de vida del chaval sirvieron para que se diera cuenta que molestaba a la gente de su alrededor, pues en Israel hace ‘calorcillo’.

Su adolescencia lo traumó y se dedicó a encontrarle un uso, doblando cucharas mientras desayunaba lentejas. Siempre desayunaba lentejas. Su madre le castigaba (esto también es anecdótico).

Fué a partir de entonces que comenzó su carrera profesional doblando cucharas y parando relojes en público.

Actualmente es un mítico personaje, famoso y misterioso.

Una conocida serie de dibujos lo ha usado como inspiración de su personaje semi-principal.

Tiene un blog (recto) que habla de cosas que no he leído en http://uri-geller.blogspot.com/

Y en la Wikipedia tiene una entrada muy formal en http://es.wikipedia.org/wiki/Uri_Geller

La historia que acabo de contar puede parecer inventada, pero es lo que me han contado, y yo me la creo con los ojos cerrados.

Y la serie de dibujos es Futurama.

Saludos

(y el personaje de la serie de dibujos es Blender)

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6 comentarios para “La poderosa dieta de Uri Geller”

  1. arkdios dice:

    He decidido poner etiquetas en los posts, os lo recomiendo !!

  2. estrobajo dice:

    Lo entiendo todo ahora.

    Desayunaba lentejas.
    Las lentejas tienen mucho hierro (por eso se las recomienda a los anémicos).

    A raíz de esa dieta rica en hierro, Uri Geller desarrolló desde la infancia un magnetismo excepcional.
    A sus espaldas (y con el beneplácito de su santa madre) se transformó poco a poco en un imán humano que iba a atraer objetos a punta pala.

    De eso a doblar cucharas quedaban unos pasos. Quizás más bien unas atracciones electromagnéticas.

    Gracias señor Arkdios por desmitificar de manera tan científica la brillante carrera del señor Geller. Creo que ni siquiera el señor Punset lo habría hecho de manera contundente (ya sabe, se habría liado con las moléculas).

    De haber desayunado Corn Flakes como la mayoría de los niños de su barrio, el señor Geller habría tenido un destino distinto.

    El destino pende de un hilo.

    Me dirá usted el tema que tengo que tratar.

  3. Arkdios dice:

    El tema a tratar: “Alcohol 96º”

    (suerte)

  4. estrobajo dice:

    con tal de que me pagues el gelocatil para la resaca…

    me pongo mano a la obra, ups…

  5. Ptxts dice:

    Hasta cuantos grados puede llegar el alcohol?

  6. pretextos dice:

    “el destino pende de un hilo”

    el destino es es hilo el que pende soy yo

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