las clepsidras secas

Cuando me pidieron que escribiera sobre clepsidra, pensé en un primer momento que se trataba de un neologismo que designaba una mezcla de “cleptomano” y de “sidra” y pensé fugazmente en un ladrón de botellas de sidra que en lugar de ventilarse su botín en una oscura esquina lo repartíría entre los alcohólicos más pelados de su barrio, una especie de Robin Hood simpatizante de Asturias, pero al buscar la palabra en la wikipedia me di cuenta de que algo sí tenían en común las clepsidras y la sidra, a saber el elemento líquido porque las clepsidras son relojes de agua que datan de la antiguëdad egipcia.

Quién sabe si la idea de un reloj de agua se le ocurrió a un egipcio a fuerza de contemplar las aguas caudalosa del Nilo pero pongamos que tal personaje renace ahora, a unas cuantas cuadras (simbólicas) del sitio donde vivió hace unos cuatro mil años, en algún desierto del Oriente Medio. El destino ha hecho las cosas bien y nuestro pequeño ha nacido con una clepisdra enganchada a la placenta (la madre sufrió bastante durante el parto porque no pudieron ponerle la epidural).

Como la memoria genética (cosas de la reencarnación dirían los hinduistas) perdura, nuestro pequeño pasa olímpicamente de videojuegos en los que puede ensañarse con crueles sionistas y sale a hacer tiempo con la clepsidra en la mano. Intuye que algo falla, que su querido cachivache no funciona como debería pero es incapaz de entender las razones del fallo pues tampoco recuerda la utilidad intríseca del objeto.

“Intríseca, intríseca, seca, seca, seca” le murmura una voz extraña en castellano pero el niño no entiende ese idioma porque no hay ningún Instituto Cervantés al lado de su casa ni ha visto “sin tetas no hay paraíso” en versión original por el cable.

El pequeño se vuelve muy solitario, da unos largos paseos por la tarde al linde del desierto, abrazando a su curioso objeto que sus padres no consiguieron arrebatarle no sólo por una remota compasión sino más bien por superstición, pues si el niño ha nacido con el cordón ombilical enrollado alrededor de esta cosa, puede que tanto crío como artilugio tengan poderes especiales.

Y cae en un profundo letargo. Como no pueden llevarle al sicólogo porteño más cercano, los padres le compran un corderito para que lo saque a pasear todas las tardes en lugar de arrastar al misterioso objeto, pero en vano: al cabo de una semana el pequeño se harta de los incesantes balidos del corderito y se lo carga (nos consta que es una tradición en esta zona del planeta).

Ahora se cae prostrado en la cama y los padres temen por su vida. Los médicos no se ponen de acuerdo en cuanto al diagnóstico y barajan un sinfín de hipotesis: gripe ovina, fiebre aftosa humana, enfermedad del sueño provocada por la moca tse tse, y es esta última la que cobra credibilidad al empeorar el estado de salud del niño que no tarde en caer en un sueño perpetuo que los especialistas se atreven poco a poco a calificar de ”coma irreversible”.

 

Y es cierto que el peque ya ha dejado el plan terrestre, por lo menos el plan de una tierra seca que tanto le entristeció que prefirió dejarse morir.

 

Desde el limbo en el que flota, las cosas le parecen más nítidas, todo fluye y se trata precisamente de eso, de flujos, de flotación, de las delicias del líquido amniótico en el que ha vuelto a chapotear.

 

Entonces le entiende todo. Ese chisme… era la antigua niña de sus ojos, su invención, su poesía del agua hecha tecnología precoz. Pero en el mundo en el que le tocó renacer, la clepsidra dejó de funcionar por culpa de la sequedad, por la desertificación de la zona.

El tiempo se quedó empantanado, tratándose en este caso de un pántano seco, de una tierra agrietada más traicionera aún que las arenas movedizas y el aburrimiento se apoderó de todo, de las ilusiones, de los sueños,

el tiempo se quedó todo seco, todo tieso,

las horas, los días se agotaron,

el tiempo se quedó en agua de borraja…

Desde su limbo, el pequeño decide que renacerá cerca de las cataratas de Iguazu para llevar una existencia más  acelerada.

¿Continuará?

Próximo tema: zarzuela, tomándose la palabra “zar” en el sentido ruso…

17 comentarios para “las clepsidras secas”

  1. estrobajo dice:

    Gracias SlomsVenwoow por aportar un elemento tan relevante sobre las clepsidras,
    eres un crack, la verdad,

    Dime ¿las prostitutas de Kiev miden el tiempo?
    De ¿qué manera?

  2. estrobajo dice:

    Sólo conozco “Pope music”, la música del Papa.
    Ratzinger’s House.

  3. ptxts dice:

    batican mix 3

  4. estrobajo dice:

    por fin un comentario inteligente!!

  5. ptxts dice:

    y el mio que?
    no cuenta?

  6. estrobajo dice:

    ptxts: precisamente hablaba del tuyo!!

  7. ptxts dice:

    si claro …
    (el tipo empieza a ponerse paranoico)

  8. estrobajo dice:

    creo que lo que pasa es que el tío se está transformando en tortuga,

    como verás, le saca mucha ventaja a nuestro amiguete Gregorio Samsa…

  9. Ptxts dice:

    Po cierto, la trampa del post anterior es que puse que se lian a pilumbazos y eso esta cuera de contexto porque el pilum es romano y el mito de lisistrata es griego.
    Un tanto de saber y ganar …

  10. Derekp dice:

    I think i’ve seen this somewhere before…but it’s not bad at all

  11. Ptxts dice:

    Cualquier cosa dicha o pensafa ha sido ya dicha o pensada.
    Incluso esta.

  12. Ptxts dice:

    O digamos ya la de usted Sr. Derek de los cojones.

  13. Sexipon dice:

    Manteniendome al margen veo que evoluciona y se expande el blog internacionalmente.

    16 comentarios inteligentes en un post, incluso en cirílico. (véase circulo cítrico - http://www.citricodecine.com/2008/04/20/donnie-darko-maten-al-conejo-por-favor/)

    Saludos inter-arqui-nautas.

  14. ptxts dice:

    aqui el cirilico no lo leemos pero lo hablamos fluidito
    de donde sale ud?
    no sabia yo que tuvieramos un lector.
    menudo chute de motivacion no compañeros?

  15. ptxts dice:

    no compañeros?

  16. estrobajo dice:

    estoy muy ofendida,
    no hay dejado ningún comentario en hindi ni en swahili,
    y eso que voy a la Escuela de Idiomas todos los días para dominar estos idiomas y contestar como es debido a nuestros simpáticos lectores,

    haberme matriculado en ruso…

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